El Principado de Asturias ha anunciado la ampliación de su programa de cribado de cáncer de cérvix, con el objetivo de llegar a todas las mujeres que mantengan o hayan mantenido relaciones sexuales. Esta iniciativa facilitará la participación de las mujeres mediante el envío de un kit de autotoma a sus domicilios, permitiéndoles recolectar sus muestras de forma segura y sencilla.
Además, se establece que las mujeres de 25 a 34 años se someterán a citologías cada tres años, mientras que aquellas de 35 a 65 años serán evaluadas mediante la determinación del virus del papiloma humano de alto riesgo (VPH-AR). Esta medida tiene como objetivo principal aumentar la detección precoz y reducir la incidencia de esta enfermedad, que en Asturias registra alrededor de 60 casos al año.
La Consejería de Salud destaca la estrecha relación entre la infección persistente por VPH y el cáncer de cuello uterino, enfatizando en la importancia de la vacunación y el cribado para reducir progresivamente los casos entre las generaciones más jóvenes. Se señala que la mayoría de los diagnósticos actuales se dan en mujeres de mayor edad que no se beneficiaron de la vacunación.
En cuanto a los tumores de útero o endometrio, se informa que son los más comunes entre las mujeres de mayor edad, con cerca de 180 diagnósticos al año. Estos tumores suelen manifestarse a través de sangrados anómalos tras la menopausia, por lo que se resalta la importancia de consultar ante cualquier síntoma para permitir una detección precoz y un tratamiento quirúrgico con altas tasas de curación.
En el ámbito de la cirugía ginecológica, el Principado de Asturias ya implementa técnicas mínimamente invasivas y el estudio del ganglio centinela, procedimientos que reducen secuelas y mejoran la recuperación. Asimismo, se promueven hábitos saludables, ya que la obesidad se considera uno de los principales factores de riesgo asociados a este tipo de tumores.
En cuanto al cáncer de ovario, con una incidencia de alrededor de 75 casos al año, se destaca su complejidad y el diagnóstico en fases avanzadas en muchos casos. El tratamiento combina cirugía y quimioterapia, y se resalta la importancia de la experiencia del equipo médico en los resultados. Se menciona que Asturias continúa incorporando avances en oncología ginecológica, con tratamientos personalizados que mejoran la calidad de vida de las pacientes.
Finalmente, se hace referencia a la Unidad de Cáncer Familiar del Hospital Universitario Central de Asturias, que identifica a familias con mayor riesgo de tumores ginecológicos mediante estudios genéticos. El objetivo de esta unidad es ofrecer estrategias preventivas y de seguimiento que permitan anticiparse a la enfermedad y minimizar su impacto en estas familias.
FUENTE
