Izquierda Unida de Avilés ha expresado su preocupación por la falta de avances en el compromiso de potenciar la Empresa Municipal de Servicios Auxiliares para asumir la gestión directa de servicios externalizados. Este acuerdo era considerado clave para la formación del actual Gobierno de coalición progresista.
Según la organización, a pesar de haber establecido un acuerdo para potenciar la empresa municipal y convertirla en el instrumento encargado de los servicios, el proceso administrativo se ha estancado debido a una tramitación negligente. Esta situación ha llevado a una dinámica dilatoria intencionada que dificulta la remunicipalización acordada.
Tras negociaciones presupuestarias con el PSOE y Podemos, se había fijado un calendario para encomendar a la empresa pública la limpieza de edificios de las Fundaciones de Cultura y Deportes, el servicio de conserjes y la Oficina de Turismo. Sin embargo, a falta de un año para la conclusión del mandato municipal, no se han logrado avances significativos.
La falta de cumplimiento de los acuerdos pactados ha generado desconfianza entre los socios de gobierno y ha debilitado la credibilidad del Gobierno local en su conjunto. Ante esta situación, Izquierda Unida ha exigido al PSOE la activación inmediata de los mecanismos administrativos para agilizar la ampliación de la actividad de la empresa pública y la presentación de un nuevo cronograma de desarrollo vinculante.
La formación ha anunciado que evaluará el grado de cumplimiento del acuerdo en la comisión de seguimiento del pacto que se reunirá en junio, y en función de ello, tomará decisiones sobre su permanencia en el Ejecutivo local. En caso de persistir la falta de avances, se plantearán reconsiderar su continuidad en el marco de gobierno actual.
En resumen, Izquierda Unida de Avilés muestra su preocupación por la falta de avances en el fortalecimiento de la Empresa Municipal de Servicios Auxiliares, considerado crucial para el Gobierno de coalición progresista. La falta de cumplimiento de los acuerdos pactados ha generado desconfianza y debilitado la credibilidad del Gobierno local, lo que podría llevar a la revisión de su participación en el Ejecutivo si la situación no mejora.
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