La Universidad de Oviedo ha presentado varios estudios que alertan sobre la falta de programas específicos para prevenir y tratar el tabaquismo y otras conductas adictivas en personas con discapacidad intelectual. Según la institución académica, este ámbito ha recibido escasa atención en la investigación y en las políticas de salud pública.
Estos trabajos, publicados en revistas internacionales especializadas en discapacidad intelectual, adicciones y psicología clínica, destacan la importancia del contexto familiar, social y profesional en el inicio y abandono del consumo de tabaco en este colectivo. Asimismo, se revisa la evidencia disponible sobre el consumo de sustancias y el juego problemático, identificando intervenciones evaluadas y su eficacia.
Dos de los estudios se centran específicamente en el tabaco, analizando los factores que influyen en su inicio y las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad intelectual al intentar dejar de fumar. La falta de información sobre recursos y apoyos disponibles es una de las barreras identificadas por usuarios, familiares y profesionales.
La investigadora de la Universidad de Oviedo, Amalia Udeanu, destaca la importancia del contexto en el consumo de tabaco y la necesidad de diseñar intervenciones que respondan a las necesidades reales de las personas con discapacidad intelectual. Se resalta la falta de accesibilidad de muchas intervenciones existentes para este colectivo, así como la necesidad de programas inclusivos, formación de profesionales y entornos saludables.
Gloria García Fernández, investigadora principal del proyecto, enfatiza la contribución de estos estudios para llenar un vacío en el conocimiento científico. Se destaca la importancia de avanzar en la accesibilidad de la prevención y en trasladar la evidencia generada a los entornos reales donde viven las personas.
El equipo invita a personas con discapacidad intelectual que fuman, así como a familiares y profesionales, a participar en una encuesta nacional en línea sobre tabaquismo y otras conductas adictivas. Estos estudios forman parte de un proyecto financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad, en colaboración con varias universidades y organizaciones.
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