Delegación del Gobierno ha aclarado que el estudio de la estabilidad del acantilado del monte Corbero, en Ribadesella, donde se produjo un desprendimiento, no es responsabilidad de Costas. Tras el argayo que dejó una vivienda al borde del precipicio, se ha informado que Costas ha contactado con el Ayuntamiento de Ribadesella para evaluar la integridad de las viviendas y posibles riesgos adicionales. Se ha recordado que esta actividad corresponde al consistorio, como entidad competente en ordenación urbanística y protección civil, para garantizar la seguridad y habitabilidad de las edificaciones privadas.
El deslizamiento de tierra ocurrió en la mañana de este miércoles en el monte Corbero, en La Guía, sin causar daños personales pero dejando una vivienda al borde del precipicio.
Es importante destacar que Costas no es responsable de la investigación de la estabilidad del acantilado, y que las labores de evaluación y mitigación de riesgos corresponden al Ayuntamiento de Ribadesella.
Este incidente resalta la importancia de la supervisión y mantenimiento de las zonas costeras para prevenir situaciones similares en el futuro. La seguridad de las viviendas y la protección de los ciudadanos deben ser prioridad para las autoridades competentes.
Se recomienda a los residentes y propietarios de viviendas en zonas vulnerables estar atentos a posibles riesgos geológicos y seguir las indicaciones de las autoridades locales en materia de prevención y seguridad.
Es fundamental que las administraciones públicas y los ciudadanos trabajen en conjunto para garantizar un entorno seguro y habitable para todos.
FUENTE
