El Gobierno de Cantabria ha eliminado 35 lobos del cupo de 41 establecido esta primavera, activando las seis extracciones restantes. Si la cuota se agota y los daños al ganado continúan, el número de cánidos a extraer podría ampliarse, restándolo del próximo periodo.
La consejera de Desarrollo Rural y Ganadería, María Jesús Susinos, ha actualizado los datos, informando que se han registrado 2.425 ataques de lobo en los nueve primeros meses del año, con un total de 2.812 reses muertas y 328 animales heridos. La zona con más ataques ha sido Campoo, seguida de Pas-Pisueña, Saja, el Besaya, Nansa, la costa, Liebana, y Asón y la Montaña Oriental.
Se han tramitado 1.658 expedientes por ataques de lobo en 2025, con 185 desestimados y un total de indemnizaciones por valor de 894.000 euros hasta la fecha. Además, se han detallado los avances en el nuevo plan de gestión, que se espera esté aprobado en el primer trimestre de 2026, con una zonificación diferente que divide Cantabria en dos áreas.
UGAM-COAG ha pedido la aprobación rápida del nuevo plan, destacando la necesidad de aumentar las extracciones de lobos y actualizar los baremos de las indemnizaciones. Sin embargo, organizaciones ecologistas como ARCA, Ecologistas en Acción y la Federación DEAN han denunciado la estrategia del Gobierno de Cantabria, centrada en la eliminación de ejemplares en lugar de la conservación y coexistencia con la ganadería extensiva. Han exigido una gestión responsable y acorde a la normativa europea para proteger la especie y reducir los conflictos con la ganadería.
Estas organizaciones también han cuestionado la estimación de la población de lobos en Cantabria, señalando que la cifra de más de 200 lobos está inflada y carece de base científica. Según ellas, la ciencia demuestra que la población real sería de aproximadamente 100 lobos, no 200 como se ha estimado.
FUENTE
