La Consejería de Salud ha presentado hoy el Código Infarto, el protocolo que organiza la respuesta sanitaria ante el infarto agudo de miocardio. Esta nueva versión sustituye el anterior Código Corazón y consolida una red asistencial más rápida, equitativa y coordinada, diseñada para garantizar que cualquier persona reciba el tratamiento óptimo en el menor tiempo posible. Uno de los principales objetivos del cambio es asegurar que los casos más graves, aquellos con obstrucción completa de una arteria coronaria, puedan resolverse en un máximo de dos horas.
La revisión del protocolo refuerza la calidad del sistema sanitario, garantizando que cualquier persona reciba la mejor atención posible ante un infarto. Cada minuto cuenta y este protocolo está diseñado para salvar vidas.
El Código Infarto se centra especialmente en la atención al síndrome coronario agudo con elevación del ST, la forma más grave de infarto donde resulta clave el tiempo de intervención. La elevación del ST indica que una arteria coronaria está completamente obstruida, siendo esencial el restablecimiento del flujo sanguíneo o reperfusión.
La actualización incorpora mejoras asistenciales, tecnológicas y organizativas que responden a la evidencia científica más reciente y a la nueva estructura territorial del sistema sanitario. Entre las principales novedades destacan la adaptación al nuevo mapa sanitario, la garantía de un electrocardiograma en menos de diez minutos desde el primer contacto sanitario, el ajuste de los tiempos para el restablecimiento del flujo sanguíneo, la incorporación de la perspectiva de género y un sistema de indicadores de calidad para evaluar anualmente tiempos, procesos y resultados.
Los datos de actividad del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) de 2025 confirman la solidez del modelo revisado. En Asturias se registran 585 intervenciones coronarias por millón de habitantes, situando a la comunidad como la tercera a nivel nacional en ejecución de angioplastias primarias. Además, la mortalidad por infarto mantiene una tendencia descendente sostenida desde 1999.
El Código Infarto, junto con la reciente renovación del Código Ictus, muestra el compromiso del Gobierno del Principado con una sanidad pública moderna, coordinada y basada en la excelencia clínica.
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