El colectivo de pescadores de anguila de Asturias ha expresado su preocupación ante la intención del Ministerio de Transición Ecológica de incluir a la anguila en el Catálogo de Especies Amenazadas. Consideran que la pesca no es el problema, sino más bien un síntoma de problemas más profundos en la gestión ambiental.
Los pescadores señalan que criminalizar al pescador es una forma fácil de evadir la responsabilidad de las administraciones en el cuidado de los ecosistemas. Advierten que si se decreta el cierre de la pesquería sin haber implementado medidas previas de conservación, como la conectividad fluvial y la repoblación, tomarán acciones legales por Responsabilidad Patrimonial.
Destacan que el hábitat de la anguila en España ha sido gravemente afectado, con un 85-90% destruido o bloqueado por presas e infraestructuras sin corrección por parte del Ministerio, incumpliendo sus propios Planes de Gestión desde 2007. Además, recuerdan que el stock de anguila europea es único y que el Parlamento Europeo rechazó recientemente medidas adicionales de protección para esta especie.
Los pescadores consideran injusto que se pretenda cerrar la pesca de anguilas en España mientras países vecinos mantienen cuotas de captura elevadas. Enfatizan la necesidad de una gestión internacional coherente para la protección de la anguila, en lugar de sacrificar a las familias dedicadas a esta pesca.
Por último, critican las campañas simplistas que culpan a los pescadores por la disminución de la población de anguilas, cuando en realidad los verdaderos problemas provienen de la contaminación de las aguas y la destrucción de hábitats naturales. Exigen que el debate vuelva a la ciencia y la gestión del hábitat, alejándose del populismo mediático y buscando soluciones reales para la conservación de esta especie.
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