El Ayuntamiento de Avilés ha dado un paso importante en su compromiso con la sostenibilidad al iniciar los trámites para la creación de un bosque compensador de CO2. Esta iniciativa, pionera en la ciudad, busca reducir la huella de carbono tanto de Avilés como de sus hoteles.
El proyecto forma parte del programa ‘Avilés Destino Turístico Neutro’, que tiene como objetivo lograr un modelo urbano más sostenible y resiliente. Para llevar a cabo esta acción, se destinará un importe máximo de licitación de 102.839 euros más IVA, que incluye el suministro de árboles, los servicios de plantación y todas las acciones necesarias para garantizar su correcto crecimiento.
El bosque compensador se incorporará al Registro de Proyectos de Absorción de CO2 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, contribuyendo así a la mejora ambiental y a la lucha contra el cambio climático. Con la plantación de 650 árboles autóctonos, como roble, castaño, abedul, fresno, tilo y haya, en parcelas municipales de La Grandiella, se busca no solo mitigar la huella de carbono, sino también enriquecer el entorno natural de la ciudad.
Además, se llevarán a cabo acciones divulgativas dirigidas a la ciudadanía para concienciar sobre la importancia de esta actuación y poner en valor el compromiso de Avilés con la neutralidad climática. Este proyecto, financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Next Generation, refuerza la posición de la ciudad en línea con los objetivos europeos y aporta un valor añadido a su estrategia turística.
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