El Museo Barjola, ubicado en Gijón, se prepara para la inauguración de la exposición ‘Gas, óxido, sal’, creada por la artista Tania Blanco y galardonada con el Premio Museo Barjola.
La instalación, diseñada específicamente para la capilla de la Trinidad, es el resultado de las investigaciones de Blanco sobre el óxido de hierro y su relación con el territorio, la industria y la transformación material. En esta ocasión, la artista se enfoca en la zona industrial de las afueras de Gijón, donde la presencia física y cromática de la industria siderúrgica es especialmente evidente.
Blanco ha expresado su interés en los residuos en polvo que se dispersan desde los almacenes de materias primas, tiñendo de colores inesperados el paisaje de Aboño, Veriña y la campa Torres. Observa estos residuos volátiles como elementos plásticos, generando contrastes entre verde, negro carbón y rojo óxido en el entorno natural.
El enfoque de la artista en ‘Gas, óxido, sal’ se centra en una instalación compuesta por piezas expuestas a la acción de estos materiales volátiles, convirtiéndolos en dispositivos que revelan la presencia del residuo industrial en el territorio. A través de una aproximación estética y crítica, Blanco logra resignificar estos materiales asociados comúnmente a la contaminación y el deterioro, permitiendo al espectador contemplarlos desde la proximidad y la atención.
La obra de Tania Blanco se destaca por su capacidad de capturar instantáneas del paso del tiempo, registrando su efecto sobre diferentes soportes y explorando la potencialidad de los materiales como generadores de nuevas figuras. Su enfoque en ‘Gas, óxido, sal’ ofrece una reflexión profunda sobre la presencia del ser humano en la era actual, evidenciando la transformación del paisaje a través de la actividad industrial.
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