El Ayuntamiento de Avilés ha adjudicado un contrato para llevar a cabo obras de mantenimiento y conservación en el lavadero de Valparaíso, un elemento de gran interés etnográfico con casi un siglo de antigüedad. Construido en 1927, el lavadero está próximo a cumplir cien años y se ha convertido en un punto de encuentro destacado en la historia de la ciudad.
Las obras incluirán la reparación de los muros de piedra perimetrales, la limpieza de vegetación, la aplicación de herbicida y el remate de cargas con pasta de color arena. Además, se llevará a cabo el picado de las cargas en los paramentos verticales y la aplicación de mortero hidrófugo. Se construirá una acera de dos metros de ancho alrededor del perímetro para alejar las aguas de los muros del lavadero y se utilizará mortero hidrófugo para rematar la parte superior de los muros.
El objetivo de estas actuaciones es poner en valor este elemento de gran interés etnográfico, que en su época era utilizado para recoger agua potable, abrevadero de animales y lavado de ropa. El concejal de Obras y Medio Ambiente, Pelayo García, destaca la importancia de conservar los elementos distintivos del lavadero y mejorar su entorno.
El lavadero de Valparaíso fue el primer manantial de agua potable en la ciudad, con un origen que se remonta al siglo XVI. Su acondicionamiento se suma a otras obras de recuperación en la zona, como la reconstrucción en El Caliero, donde se invirtieron 48.000 euros.
Estas acciones forman parte de un proyecto más amplio de recuperación de fuentes y lavaderos como espacios de interés etnográfico, que jugaron un papel fundamental en la vida cotidiana de la comunidad. Con estas intervenciones, se busca preservar el patrimonio histórico y cultural de Avilés, manteniendo vivos los recuerdos de un pasado que sigue siendo relevante en la actualidad.
FUENTE
