El proyecto europeo LIFE Carbon2Mine, liderado por la Universidad de Oviedo, está llevando a cabo ensayos piloto de gestión forestal y pastoral en terrenos mineros de Hunosa, con el objetivo de convertirlos en sumideros de carbono y combatir el cambio climático en las cuencas mineras de Asturias.
A diferencia de la restauración forestal convencional, se están implementando estrategias selvícolas y agroforestales adaptadas a distintos tipos de suelos y coberturas vegetales, desde zonas naturales hasta escombreras restauradas y no restauradas. Estas acciones buscan validar modelos de gestión sostenible replicables que integren la conservación ambiental, la explotación forestal y el desarrollo rural.
En lugares como Mieres y Langreo ya se están realizando trabajos concretos. En Monte Pumardongo, se han establecido parcelas experimentales con diferentes densidades de arbolado y se han plantado especies autóctonas como abedul, castaño, roble y arce para crear bosques mixtos más resistentes.
En Monte San Víctor, se están aplicando tratamientos para mejorar la productividad ganadera y la fertilidad del suelo en áreas de pastizales y matorral. También se está trabajando en la creación de sistemas agrosilvopastorales con abedules y en la regeneración natural de esta especie en terrenos de Red Natura 2000, incluyendo áreas afectadas por incendios.
Además, en la escombrera de Figaredo en Mieres, se está actuando sobre suelo no restaurado mediante la aplicación de compost, siembra de pradera atlántica y plantación de abedules jóvenes, así como la gestión de densos abedulares a través de la apertura de calles y el enriquecimiento con frondosas.
En Mozquita, Langreo, se están llevando a cabo trabajos en una escombrera restaurada, con pruebas de seis especies forestales y diferentes técnicas de mejora del suelo mediante compost y cenizas.
El proyecto LIFE Carbon2Mine, con un presupuesto total de 4,29 millones de euros, se extenderá hasta septiembre de 2028. Cofinanciado por la Unión Europea, cuenta con la colaboración de la Universidad de Oviedo, Hunosa, la cooperativa Agresta, la Asociación para la Certificación Española Forestal (PEFC España), la Universidad de Santiago de Compostela y la Viceconsejería de Medio Ambiente y Cambio Climático del Gobierno del Principado de Asturias.
El objetivo final es contribuir a la mitigación del cambio climático a través del secuestro de carbono en bosques y pastizales, mejorar la biodiversidad y revertir los efectos ambientales de la actividad minera en las cuencas del Nalón y del Caudal, dos de las zonas más afectadas por la transición energética en Europa.
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