El Consejo de Gobierno del Principado de Asturias evaluó recientemente un acuerdo crucial para respaldar la actividad siderúrgica en la región. Este acuerdo, alcanzado con el Parlamento Europeo, se espera que facilite nuevas inversiones por parte de ArcelorMittal en las plantas de Avilés y Veriña, lo que resulta fundamental para asegurar la actividad a largo plazo en ambas factorías.
Uno de los aspectos destacados de este acuerdo es la reducción significativa de los contingentes de importación en un 47% con respecto a las cuotas de 2024. Además, se elevarán los aranceles fuera de contingente al 50%, y se introducirá el criterio de «fundición y vertido» para identificar la procedencia real del acero y evitar la entrada en Europa de material con transformaciones mínimas de terceros países.
Este marco regulatorio estable es crucial para regiones como Asturias, donde la industria siderúrgica no solo es un pilar fundamental de la economía, sino que también sustenta miles de empleos directos e indirectos. Con la aplicación de estas medidas, se espera corregir desequilibrios que penalizaban a la industria local frente a la competencia de acero importado a precios artificialmente bajos.
El presidente de Asturias, Adrián Barbón, ha liderado esfuerzos para reforzar la protección del acero comunitario, solicitando la aplicación de un arancel ambiental que ahora se hace realidad. Estas acciones buscan garantizar la continuidad y competitividad de la industria siderúrgica en la región, ofreciendo un marco más estable y previsible para el sector a nivel europeo.
En este sentido, se espera que estas medidas abran la puerta a nuevas inversiones en las plantas asturianas, como la construcción de una acería eléctrica en Avilés, una iniciativa que se suma a la finalización de un horno de arco eléctrico en Veriña por parte de Arcelor. Con estas acciones, el Principado de Asturias busca fortalecer su industria siderúrgica y garantizar su competitividad en el mercado europeo.
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